La volatilidad del mercado asusta a los traders; los amplios movimientos de precios, la fragilidad de los mercados y las inversiones bruscas de las corrientes de capital causan nerviosismo e insomnio entre los inversores. Y, sin embargo, la volatilidad es buena amiga de los traders: los movimientos más rápidos de mercado ofrecen oportunidades de trading mayores y más numerosas. Estas recompensas potencialmente mayores no están exentas del aumento de los riesgos y exigen que los traders más diestros reconozcan y se adapten a unas condiciones del mercado en constante cambio. Programas de estímulo históricos Corresponderá a la historia juzgar si los principales bancos centrales han «salvado el mundo» con sus programas de estímulo monetario sin precedentes. Lanzados a raíz de la gran crisis financiera, el éxito de estos programas radicaría no sólo en inundar el sistema bancario con dinero y reducir los tipos de interés a cero, sino en la eventual retirada de las medidas extraordinarias. Se trata de un riesgo a largo plazo: los programas de estímulo son una forma de tomar prestado crecimiento del futuro. Antes o después, este crecimiento deberá ser pagado, eliminando los fondos inyectados al mercado y retirando los bajos tipos de interés. El temor es que el mundo se vea ahora condenado a décadas de bajo crecimiento por haber pagado la deuda del futuro; este lastre a largo plazo, que afecta a la prosperidad, no hace más que favorecer el riesgo de una espiral deflacionaria que podría terminar destruyendo los precios de los activos. Si bien es cierto que se trata de un escenario bastante extremo, no deja de ser una posibilidad real. Cuando los traders consultan los gráficos horarios rara vez se detienen a pensar qué condiciones presentarán los mercados en diez o veinte años. No obstante, los que obtienen beneficios ya se han adaptado (de forma consciente o no) a las nuevas condiciones del mercado creadas por los bancos de reserva. Condiciones del mercado Las condiciones del mercado están en constante evolución. Los gráficos que indican la volatilidad a largo plazo sugieren la posibilidad de que los efectos de las medidas combinadas de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), del Banco Popular de China (BPC o PBoC, por sus siglas en inglés), del Banco Central Europeo (BCE) y de otros bancos nacionales lancen una manta sobre los mercados. La enorme cantidad de fondos disponibles ha hecho que traders e inversores ejercieran cierta cautela a la hora de vender, pero que no se sintieran lo suficientemente seguros como para comprar. Las implicaciones de esta coyuntura para la volatilidad son obvias. En el segundo trimestre de 2014, la volatilidad de las divisas y los índices alcanzó unos mínimos no vistos desde los años 70. En julio, la volatilidad sobre 60 sesiones del índice US SPX 500 había disminuido al 7%, el nivel mínimo desde el pico del 75% registrado durante la crisis. El motivo está claro: todos los bancos centrales emitieron liquidez en una única dirección, creando así una única corriente mundial que hizo subir los precios. Ahora que la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra (BoE) avanzan hacia la retirada de las medidas —mientras que el BCE, el BPC (o PBoC) y el Banco de Japón (BoJ) dan continuidad al programa de estímulos— las corrientes se cruzan formando remolinos y olas que hacen que los mercados sean entornos de trading mucho más agitados. Naturalmente, todo esto comporta una subida de los niveles de volatilidad. Dada la probabilidad de que los bancos centrales sopesen y corrijan sus programas, los traders deberían considerar respuestas estratégicas para entornos de mucha o poca volatilidad. Estrategia: operar en mercados con poca volatilidad La baja volatilidad significa menos oportunidades de trading y más operaciones «fallidas». Un error común que se comete en estas condiciones es empezar a operar empleando nuevas técnicas o siguiendo el propio instinto. A largo plazo, estas desviaciones del plan de trading conllevan por lo general pérdidas significativas. Más que reducir el mecanismo de control de la calidad de una operación, lo que los traders deberían hacer es sopesar si sus técnicas de trading pueden aplicarse a otros mercados —teniendo la posibilidad de acceder a más de 10.000 instrumentos desde una única plataforma de trading, cada trader tiene la posibilidad de ampliar su ámbito de influencia. La baja volatilidad a menudo conlleva la necesidad de elegir objetivos de precios más próximos, reduciendo así la rentabilidad general de las actividades de trading. Los traders tienen dos maneras de compensar esta circunstancia. La primera es acercar las órdenes stop loss al punto de entrada de la operación, preservando así la relación riesgo/recompensa; algo que resulta especialmente útil cuando los traders se decantan por ampliar su universo de trading. La segunda es aumentar los importes de las operaciones, logrando así un mayor beneficio a partir de movimientos de mercado más reducidos; no obstante, este método también presenta el riesgo de sufrir eventuales pérdidas. Estrategia: operar en mercados con mucha volatilidad En un mercado altamente volátil, saber identificar y captar el mayor número posible de oportunidades de trading es fundamental. Los traders deben tener presente que, cuando operan, la gestión del riesgo es siempre importante, pero nunca lo es tanto como cuando se opera en mercados muy volátiles en los que olvidarse de una orden stop loss significa reducir notablemente el capital de trading. Si la volatilidad aumenta, los traders deberían revisar sus técnicas de gestión del riesgo. Esto podría implicar el uso de más órdenes stop loss u otras órdenes, tales como órdenes stop loss dinámicas y órdenes stop loss garantizado. Los mercados volátiles ofrecen más oportunidades a los traders. Como si de un niño en una tienda de golosinas se tratara, el trader podría dejarse llevar por la indecisión y sucumbir a la tentación. Cuando se ofrecen más opciones, una respuesta racional suele ser reducir los importes de cada operación. De este modo, el capital invertido en el mercado aumenta, pero el riesgo general disminuye gracias a la mayor diversificación de las inversiones. En resumen, unos mayores movimientos del mercado podrían conllevar mayores beneficios pues obligan a los traders a fijarse objetivos más ambiciosos. Sin embargo, la otra cara de la moneda es que, en estas condiciones, «mantener la operación» puede resultar una estrategia más complicada. Los traders pueden asimismo utilizar el mayor potencial de beneficio moviendo los stop loss más lejos de los puntos de entrada de la operación, preservando así la relación riesgo/recompensa. CMC Markets es proveedor únicamente de servicios de ejecución. La información facilitada (independientemente de si declara alguna opinión) ha sido elaborada a efectos meramente informativos y no tiene en cuenta sus circunstancias u objetivos personales. Esta comunicación no constituye (ni debe interpretarse como que constituya) un asesoramiento en materia financiera, de inversión o de otra índole en el que fundamentar sus decisiones. Las opiniones versadas en esta comunicación no constituyen una recomendación por parte de CMC Markets o del autor de que una determinada inversión, valor, operación o estrategia de inversión sea adecuada para una persona concreta.