Las materias primas, entre las que se encuentra como una de las más representativas el oro, han sido protagonistas recientemente por las bajadas que han tenido sus cotizaciones. Una menor demanda mundial, por la desaceleración de países demandantes como China, están generando una caída de los precios que no tiene visos de detenerse en el corto plazo. Hay además otros factores, si nos centramos en el caso concreto del metal amarillo, que han propiciado las caídas: -Por un lado, la revalorización del dólar. Subidas de la moneda norteamericana suelen suponer bajadas en el precio de activos generalmente negociados en dicha moneda, como es el caso del oro; la razón, un dólar fuerte supone menor coste comparativamente. La perspectiva de subida de tipos en Estados Unidos, y por tanto la perspectiva de un fortalecimiento del dólar, no ayudan a pensar que se pueda haber detenido la caída. El pasado viernes, sin más lejos, el oro subió algo más de un dos por ciento (la mayor revalorización intradiaria desde el pasado mes de enero) una vez se publicó el dato de empleo en Estados Unidos, peor de lo esperado y por tanto alejando un poco más la posibilidad cercana del comienzo de la senda de subidas de tipos. -Por otro lado, el oro ha sido un activo tradicionalmente considerado como refugio: esta percepción no está siendo asumida por el mercado los últimos tiempos, será porque las turbulencias financieras actuales no se perciben como suficientemente desestabilizantes. Partiendo de las realidades comentadas, pasemos a analizar a nivel técnico la situación del oro y los posibles escenarios en que la cotización podría transcurrir durante los próximos meses: Es un hecho que el oro es bajista tendencialmente, la realidad es que desde los más de 1.900 dólares por onza de agosto-septiembre de 2011 los máximos han sido decrecientes. Pero sabemos que dentro de las tendencias hay subtendencias, que pueden ir en el mismo sentido de la principal o en sentido contrario. En velas semanales, tenemos una pauta triangular en formación desde principios de año, con una directriz de tendencia que ha estado frenando las recuperaciones de la cotización en mayo, en agosto y en septiembre. Aunque una formación triangular es en principio una figura de continuación de tendencia, tenemos también desde los mínimos de julio cotizados ligeramente por debajo de los 1073 dólares una sucesión de mínimos ascendentes, que podría desembocar en una ruptura alcista de la formación. Por lo tanto, estemos atentos a la ruptura de alguno de las dos siguientes zonas: al alza, la superación de la cota de los 1155-1160 dólares, nivel que iría bajando con el tiempo debido a la inclinación de la línea de referencia; y a la baja, la perforación de los 1110 dólares. Sin perder de vista los necesarios stops de pérdidas en ambos casos, es el oro un activo que no es extraño nos ofrezca rupturas en falso. El objetivo en caso de ruptura al alza bien podríamos situarlo en los 1200-1240 dólares, mientras que si el desencadenante es bajista podríamos fijarnos en primera instancia en los mínimos de julio, y posteriormente en la parte inferior del gran canal bajista en que viene desarrollándose el precio. Si s e llegara a producir este segundo escenario, sería bastante negativo para el aspecto técnico del metal, a continuación les explicaré el por qué El gráfico muestra la evolución del oro en velas mensuales, y remarca el apoyo que ha tenido la cotización en los mínimos de julio en la gran línea de tendencia de largo plazo; un apoyo así en velas mensuales no se perfora tan fácilmente en el primer intento, ¿recuerdan el euro/dólar en niveles de 1,046 el pasado mes de marzo? Para apoyar la opción de un previsible rebote, fíjense en la sobreventa que muestra el MACD… Les deseo un feliz trading José Luis Herrera Analista de CMC Markets Síguenos en twitter @CMCMarketsSpain CMC Markets ofrece un servicio de sólo ejecución. El presente material (tanto si incluye opinión alguna como si no) se proporciona con fines exclusivamente informativos y no tiene en cuenta ninguna circunstancia personal u objetivo de inversión de ninguna persona en concreto. Nada de lo contenido en el presente material es o debe ser considerado como asesoramiento financiero, de inversión o cualquier otro tipo de asesoramiento.Ninguna opinión contenida en el presente material constituye una recomendación por parte de CMC o de su autor sobre una determinada inversión, operación o estrategia de inversión y por lo tanto no ha de ser considerada como tal (ni como adecuada para una persona concreta). En consecuencia, CMC Markets no se hace responsable de ninguna pérdida, daño o perjuicio ocasionado por la utilización de la presente información.