Hoy en día existen multitud de instrumentos para acceder a los mercados financieros, y una gran cantidad de estrategias a aplicar en función de la flexibilidad del instrumento que utilicemos. Los Contratos por Diferencias (CFDs), debido a la característica intrínseca que poseen de poder ajustar el tamaño de los contratos, son un producto muy adecuado para salirnos de la operativa habitual, la llamada tendencial: comprar con la intención de cerrar cuando el instrumento suba o vender con la intención de cerrar cuando el instrumento baje. En alguna ocasión habremos podido comprobar que dos instrumentos financieros ya sean acciones, materias primas o índices, que históricamente están correlacionados (se mueven a la par, en el sentido de que les afectan similares variables), en períodos determinados de tiempo no mantienen dicha correlación histórica por diversos factores pero esta correlación vuelve a existir una vez los factores desaparecen. Podemos citar el ejemplo de dos compañías de un mismo sector pero de diferentes países (Telefónica frente a France telecom, BBVA frente a Deutsche Bank), una de ellas más penalizada que la otra debido a factores macroeconómicos puntuales que afectan al entorno en el que operan, generando incertidumbres que una vez disueltas hacen que vuelvan a su cauce y a moverse de forma correlacionada. Una manera por tanto de mantenernos al margen de esta operativa tendencial, y por tanto de reducir el riesgo, es la operativa en pares o también llamada operativa de spreads. Grosso modo, se trata de comprar un instrumento y vender a la vez otro instrumento (ambos correlacionados entre sí) ajustanso sus nominales lo más fielmente posible, con la intención de que la desviación puntual entre ambos se reduzca una vez se supere el factor exógeno que la ha provocado. De esta manera nuestro riesgo no estará en que el mercado suba o baje, sino en que la desviación que muestran ambos instrumentos "revierta a la media"; es decir, que sus diferencias puntuales se reduzcan según el comportamiento histórico. Es importante recalcar que para este tipo de operativa hay que tener muy presentes dos premisas: - Los instrumentos han de estar correlacionados. Si elegimos dos empresas de un mismo sector estas deben operar en entornos macro más o menos parecidos y que accedan ambas al mismo tipo de mercado (local, internacional); si elegimos dos índices, que coticen en una moneda similar para que no nos afecte el tipo de cambio. - Hay que ajustar lo más fielmente posible el nominal de la operación. Debemos igualar la cantidad del instrumento que vendemos a la cantidad del instrumento que compramos. Esto se puede hacer perfectamente con CFDs, sobre todo si tenemos la opción ed operar en fracciones de unidad como es el caso de la plataforma Next Generation. Una vez descrito el modus operandi, me atrevo a lanzar una idea: operar mediante esta estrategia en dos índices europeos, el Ibex35 y el Dax30. Casualmente ambos cotizan muy parecidos en cuanto a puntos, por lo que podemos usar una relación de números enteros: 1 a 1, 10 a 10, etc. En este caso, 1 CFD supone que replico cada punto del índice en 1 euro. A partir de ahí, puedo aumentar mi posición como desee; así, si utilizo 10 CFDs, cada punto que se mueva el índice lo replicaré en 10 euros. En los siguientes pantallazos podemos ver cómo introducir la cantidad deseada en los respectivos tickers de orden Antes de pasar a comentar ideas sobre la operativa mencionada, me gustaría indicar que si hubiéramos utilizado en vez del Dax un índice que cotice a menos puntos, por ejemplo el Eurostoxx50, en la nueva plataforma Next Generation tenemos la opción de operar ajustando nuestro nominal aunque el resultado sea una fracción de CFD. Como ejemplo os remito al ticker de orden a continuación. En este caso operaríamos por valor nominal de 5000€ (fíjense que esta operación tan sólo requiere algo menos de 25€ de garantía), lo que supone 1,64 unidades de índice: La plataforma nos permite graficar dos instrumentos en una misma ventana, simplemente utilizando la técnica de "pinchar y arrastrar". El gráfico obtenido sería el que muestro a continuación: En color rojo se muestra la evolución del índice Ibex35, y en color azul la evolución del Dax30. El período de estudio abarca desde el día 1 de enero de 2013 hasta la actualidad, aunque podemos configurar el espacio temporal según nuestro deseo y así ajustar la estrategia al mismo. A la derecha de la ventana tenemos la evolución porcentual de ambos índices, lo cual nos puede facilitar la interpretación de la información. Si nos fijamos, ha habido períodos en que la desviación entre ambos índices ha sido elevada, por ejemplo en junio y julio de 2013 y cómo después ambos índices han ido estrechando diferencias. Una operativa acertada en este caso concreto habría sido comprar Ibex35 y vender Dax30 (en la misma cantidad, no lo olvidemos) cerrando ambas posiciones una vez alcanzado el objetivo, en este caso la reversión de ambos a la media. La ganancia habría sido la diferencia de puntos entre los dos CFDs. Hemos intentado con este ejemplo mostrar uno de las múltiples aplicaciones con los CFDs, les invitamos a que utilicen una cuenta Demo para probar nuevas operativas antes de decidirse a implantarlas en una cuenta real. Un saludo José Luis Herrera Analista de CMC Markets Síguenos en twitter @CMCMarketsSpain