Recientemente he leído un análisis brillante que he querido resumir y plasmar aquí. Es sobre una empresa muy especial: Berkshire Hathaway.

Es especial por ser la empresa de Warren Buffet, el que se considera el mejor inversor de todos los tiempos, y también por ser la primera empresa no tecnológica más capitalizada del mundo.

 

La historia, sobre los orígenes de Berkshire Hathaway, es la siguiente:

 

Samuel Slater (1768 – 1835), es considerado el padre de la revolución industrial americana. Fue uno de los empresarios textiles más influyentes del siglo XIX.

 

Aunque era de una buena familia de Inglaterra, adinerada, empezó a trabajar con 14 años al morir su padre. Fue progresando hasta dirigir con 21 años una fábrica textil. Como tenía un profundo conocimiento sobre las máquinas de hilado de algodón, su ambición le llevaba a desear tener su propio negocio. Se encontró en su país con varias amenazas, como la gran competencia, un capital insuficiente así como una legislación que prohibía la exportación del diseño de máquinas similares de hilado. América estaba interesada en desarrollar estas máquinas tras su independencia, así que vio una oportunidad y la aprovechó. Memorizó cuanto pudo sobre maquinaria y procesos y en 1789 partió hacia USA.

 

Se instala en Rhode Island en la Brown Company. Le piden que arregle la maquinaria que usaban allí , pero el piensa que es mejor construir una nueva con un diseño mucho más moderno. Consigue que le financien su diseño nuevo de hiladora que él mismo tiene en su cabeza.

 

Se asocia con Brown y Almy, construyendo varias fábricas con mucho éxito. En 1798 construye su propia fábrica en Massachusetts y sigue expandiendo esta tecnología por otras regiones americanas. Ha implantado una nueva forma de producción industrial en cadena, originaria de Inglaterra.

Entra en escena Oliver Chace, quien entra como aprendiz de carpintero para Slater. Logra montar su primera fábrica textil en 1806 y algunas más que reorganiza en los sucesivos años en una gran empresa llamada Valley Falls Company. En 1929 se produce la fusión entre esta empresa y Berkshire Cotton Manufacturing Company (1889). Pasa a llamarse Berkshire Fine Spinning Associates. Avanzamos hasta 1955, cuando Berkshire Fine Spinning Associates se fusiona con Hathaway Manufacturing Company (fundada en New Bedford, Massachusetts por Horatio Hathaway). Cuentan con 15 fábricas, 12.000 trabajadores y más de 120 millones de dólares de facturación.

La nueva compañía se llamará Berkshire Hathaway Inc.

A pesar de estas cifras magníficas, la empresa comienza a destruir valor y una década después, tendrán que cerrar 7 fábricas con una multitud de despidos aparejados.

Llegamos al momento clave: en 1962 un joven inversor de Omaha en Nebraska, discípulo de Benjamin Graham  (padre de la inversión en valor o “value investing”), empieza a comprar acciones de la compañía pensando que están muy baratas. Se llama Warren Buffet.

En este momento, estaba de presidente de la compañía un descendiente de Chace, un tataranieto llamado Malcom Chace.

Buffett compró porque creía que el precio de las acciones de Berkshire Hathaway no reflejaban su valor. El resto ya se conoce bien. Compra a $7,5/acción en 1962. ¿Y a cuánto cotizan hoy?  Más de $300.000/acción (clase A), con una capitalización total mayor de $500.000 millones.

En la siguiente imagen mostramos una gráfica sacada de nuestra plataforma Next Generetion de CMC Markets en la que podemos apreciar la evolución de la cotización de las acciones de Berkshire Hathaway de los últimos 8 años, en donde podemos visualizar una clara tendencia alcista.

Estimados inversores,

“La primera regla de la inversión es no perder dinero y la segunda, no olvidarse de la primera”. Warren Buffet.

¡Felices inversiones!

 

Miguel Ángel Martín Ollero

Analista de CMC Markets

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