La renta fija puede ofrecer posibilidades de rentabilidad, en un entorno de tipos de interés en mínimos. El precio del activo funciona de forma inversa, por lo que una bajada de los rendimientos (de los tipos de interés) supone una subida del precio. Muchos inversores piensan que la renta fija ha alcanzado ya cotas en las que da vértigo invertir, o al menos en posiciones largas, ya que muchos activos de duda están ofreciendo rentabilidades incluso negativas; otros inversores, por el contrario, piensan que los bonos aún tienen recorrido al alza en el sentido de que los tipos de interés van a seguir mantenièndose en niveles bajos durante más tiempo (no olviden también el efecto dilución producido por el QE del Banco Central Europeo). Al final,la inversión dependerá del plazo de inversión y de otros condicionantes. A través de CFDs podemos operar en bonos y en tipos de interés, entre otros muchos instrumentos. En cuanto a la primera categoría, están disponibles bonos europeos de diferentes plazos: a dos años (Schatz), a cinco años (Bobl), a diez años (bund) o a treinta años (Buxl). Ejemplo sobre el Bund Si queremos diversificar geográficamente, podemos acceder a invertir en bonos de Estados Unidos, por ejemplo: podemos replicar un T-Note o un T-Bond. Un T- Bond es un Bono del Tesoro a largo plazo, emitido por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Los T-Notes se conocen como Notas del Tesoro. En la plataforma pueden invertir en T-Notes a dos, cinco y diez años. También podemos invertir en bonos canadienses o de Reino Unido, por ejemplo. En cuanto a tipos de interés, están disponibles opciones como Euribor, Eurodollar, Sterling... En todos los casos podemos utilizar para nuestra inversión la cantidad que mejor se adecue a nuestros requerimientos, debido a la flexibilidad de los CFDs. Ejemplo sobre el Euribor José Luis Herrera Analista de CMC Markets Síguenos en twitter @CMCMarketsSpain