Por Michael Hewson (Analista sénior de mercado de CMC Markets Reino Unido) Tras 6 años de tendencia alcista, los mercados de capitales europeos han empezado a mostrar signos de agotamiento; en esta línea cabe destacar que al FTSE100, en concreto, le está resultando especialmente difícil remontar la escalada. A mediados de abril, y tras haber alcanzado la nueva cifra récord de 7.100 puntos, el índice —junto con otros mercados europeos— empezó a mostrar cierto grado de cansancio a medida que los mercados financieros centraban la vista en un Banco Central estadounidense en busca de la más mínima oportunidad para endurecer su política, en un clima caracterizado cada vez más por la disminución de las presiones sobre los precios y la desaceleración del crecimiento. Actualmente, y con el tercer trimestre dando sus últimos coletazos, el FTSE100 lucha por mantener y cerrar el ejercicio en cifras positivas; con todo, las previsiones no auguran ningún final positivo para el cuarto trimestre Fuente: CMC Markets, septiembre de 2015 Como era de esperar, lo que más ha lastrado el índice de referencia del Reino Unido en los últimos doce meses ha sido el sector de los recursos básicos; no en vano, la caída de los precios de las materias primas ha diezmado los márgenes de beneficios de toda la industria —siendo la minería y las reservas de petróleo y de gas quienes se han llevado la peor parte del reciente debilitamiento. La desaceleración china empieza asimismo a hacer mella en el DAX alemán y algunos exportadores germanos —tales como BMW, Daimler y Volkswagen— empiezan a advertir una ralentización de las ventas en la segunda mayor economía del mundo. Es probable que esta disminución de las ventas se vea agravada por el efecto dominó a raíz del reciente escándalo de los «dispositivos de manipulación» de Volkswagen, lo que podría repercutir de forma muy significativa en las perspectivas de crecimiento en Europa para el cuarto trimestre, como consecuencia de la falta de confianza por parte de los compradores de automóviles en el mayor exportador alemán. La actividad en materia de fusiones y adquisiciones (M&A) ha anotado sus mejores resultados en años, coyuntura que se debe a que las empresas no buscan oportunidades de crecimiento de forma orgánica, sino a través de la estrategia M&A. Sólo en este año Shell/BG Group, EE/BT Group, Ladbrokes/Coral y Betfair/Paddy Power han anunciado fusiones; por su parte ABInbev y SABMiller se han visto envueltas en rumores de M&A. A pesar de toda esta actividad febril, los mercados de renta variable siguen luchando por mantener una tendencia alcista. Si tenemos en cuenta el cariz negativo de algunos indicadores técnicos no es de extrañar que hayamos sido testigos de cómo los mercados de valores de referencia registraban lo que en la jerga de análisis técnico se conoce como importantes indicios bajistas. En las últimas semanas hemos presenciado varios «puntos de ruptura fatal» —o «cruces de la muerte», como se les conoce en términos ciertamente melodramáticos— que es el punto en el que la media móvil de 50 sesiones cruza a la baja la media móvil de 200 sesiones. Si dichos puntos de ruptura se hubieran producido sólo en un índice, probablemente el tema no nos preocuparía tanto; pero constatar que éstos se repiten en varios mercados (el FTSE100, el DAX alemán, el IBEX35, el Eurostoxx50 y el EuroStoxx600) genera cierta preocupación, a pesar de que todavía nos queda un año más de flexibilización cuantitativa europea. Esta debilidad hace que sea mucho más difícil identificar las oportunidades pues un rendimiento bajo del sector, o uno superior a la media, puede fácilmente enmascarar las oportunidades más adecuadas. Unas buenas acciones en un sector en declive tenderán a verse arrastradas hacia abajo y a registrar rendimientos inferiores, mientras que unas malas acciones en un sector pujante tenderán a un mal comportamiento, pero obtendrán mejores resultados que las primeras. El truco está en apostar por las acciones que registran rendimientos inferiores en los sectores en declive y evitarlas en los sectores que cosechan buenos resultados, puesto que —cuando se produzca la situación inversa— es probable que a estas acciones vaya ligada una mayor reacción. Mientras que las acciones de materias primas han obtenido unos resultados inferiores a los previstos, las acciones relativas a la construcción de viviendas están en racha; en esa línea, el contraste entre Glencore (que ha registrado una caída interanual del 64%) y Taylor Wimpey (que se ha anotado un incremento interanual del 77%) muestra cuán diferentes pueden ser las fortunas de un índice que lucha por permanecer en cifras positivas. Si precisa de más comentarios de Michael Hewson le rogamos que llame al +34 911 140 705 Correo electrónico: info@cmcmarkets.com Siga a CMC Markets en Twitter: @cmcmarkets Siga a Michael Hewson (Analista sénior de mercado) en Twitter: @mhewson_CMC CMC Markets es proveedor únicamente de servicios de ejecución. La información facilitada (independientemente de si declara alguna opinión) ha sido elaborada a efectos meramente informativos y no tiene en cuenta sus circunstancias u objetivos personales. Esta comunicación no constituye (ni debe interpretarse como que constituya) un asesoramiento en materia financiera, de inversión o de otra índole en el que fundamentar sus decisiones. Las opiniones versadas en esta comunicación no constituyen una recomendación por parte de CMC Markets o del autor de que una determinada inversión, valor, operación o estrategia de inversión sea adecuada para una persona concreta.